Viaje a Siberia: Séptimo día
Viernes 11 de agosto: Cumpleaños de IsabelComenzó el día de la misma manera que empezarían el resto de los días mientras estuviéramos en Nazarovo: ducha a las ocho de la mañana, después de Gloria, y antes de que se levantaran los compañeros y un té en la salita, nuestro nuevo “cuartel general”.A mi izquierda estaba sentada Isabel tomándose un té (no había café) y a mi derecha se sentó Dima, en voz baja le canturreé el cumpleaños feliz indicándole a Isabel. Yo pretendía que la felicitara pero, en vez de eso, se puso a llamar por teléfono. Me quedé un poco desconcertada, no me esperaba eso, el “happy birthday” se lo sabe todo el mundo… pero no volvería a insistir.Al poco tiempo entró Serguey portando un ramo de flores eran tres varas de gladiolos: dos blancas, como la nieve siberiana, y una roja que representaba a Isabel. Fue un detalle precioso que todos supimos valorar. A esto, Serguey añadió un catálogo de sus obras.El director del centro también quiso hacerle un regalo (plato diseñado por él)Fuimos al museo donde nos recibieron con una botella de champán siberiano... y otro regalitoMientras montaban la exposición fuimos a dar una vuelta por la ciudadDespués de comer en la cantina salimos hacia un pueblo a media hora de distancia. Íbamos al Museo Municipal donde se inauguraba una exposición, que había estado colgada en Nazarovo, en la que participaban entre otros: José Ocón, Serguey y Balera Kudrinski.Después de la inauguración, cuando el público empezaba a marcharse, sacaron un ramo de flores y una botella de champán siberiano para brindar por el cumpleaños de nuestra Isabel. Como no podía faltar el regalo... esta vez fue una pulsera.Ya de regreso a casa hicimos nuestra celebración particular, con tarta y vodka ¿qué más se podía pedir?Para terminar la fiesta, llegaron las mujeres encargadas de mantener la residencia con un nuevo regalo (y, si mal no recuerdo, éste era el último)