Viaje a Siberia: Octavo día
Viernes 12 de agosto: Inauguración en NazarovoAquella mañana comenzó en el Museo donde pudimos ver la exposición lista para ser visitadaAllí nos recogió el microbus para llevarnos a la Iglesia Ortodoxa de Nazarovo. Nos recibió el Padre Eugeni y nos habló de su Iglesia, presidida por el Iconostasio (lo que en la Iglesia Católica sería el altar mayor.En su casa nos mostró un vídeo sobre la celebración de una boda ortodoxa.De allí fuimos al Rio Chulim donde es costumbre que los "novios", el día de su boda, sellen su amor colocando un candado en la presa y tirando las llaves al rio.En Siberia es costumbre casarse los viernes (o quizás sea "obligatorio" hacerlo ese día pues no vimos bodas ningún otro día) Después de la boda los novios, junto con sus padrinos y algunos amigos, van a lugares destacados como son los monumentos funerarios (veremos fotos otro viernes) y, en este caso, el río. Allí beben champán en vasos de plástico. Podemos apreciar, también, la decoración de los coches.Como se puede apreciar en las fotos, fue un día de mucho vientoComimos muy temprano pues a las 15 horas teníamos que estar en el Museo Municipal de Nazarovo para inaugurar la exposición que compartíamos con pintores siberianos.Antes de comenzar el acto de inauguración habíamos sido invitadas (sólo las mujeres) a "una baña"... conseguimos entender que era una sauna. No conocíamos a aquella mujer pero le dijimos que sí y a ninguno de nuestros compañeros-protectores le pareció mal. Luego lo comprendimos pues la mujer de Serguey parecía íntima amiga de ella.En principio la baña sería a las 20:00 horas pero cada vez se impacientaba más y tuvimos que salir corriendo antes de las 19:00. Nos repartimos en dos coches y fuimos hacia allá. Yo iba con Igor, el marido de Valentina.Comenzamos tomando un té y haciendo amistad con la gatita.Después pasamos a la casita de madera que estaba al lado.No consintieron que entráramos en la baña con bañador, teníamos que estar desnudas pues nos esperaba una paliza sacudida con ramos de abedul.Pasamos dos veces por "las sacudidas con ramas de abedul" y por las duchas frías,pero nos reconfortaban con té, mucho té.Visitamos su invernadero, Gloria recogió huevos... que no se pudo llevar (porque no se los ofrecieron, claro)Nos vino bien esa baña para descansar de las visitas de todos estos días pues mañana iríamos a un pueblo cercano donde se celebraba una fiesta por las cosechas..............