Viaje a Siberia - Quinto día
Martes 9 de agosto: INAUGURACIÓN DE LA EXPOSICIÓNCuando vi a Yana le pregunté si había recibido la música que le mandó Antonio (mi marido) y me respondió que “llevaba bailando desde las seis de la mañana”, con eso comprendí que le había gustado la música recibida.El día iba a comenzar con una entrevista en la “Asociación de pintores y escultores de la ciudad de Krasnoyarsk” (fuimos en el coche que nos llevó todo el día de un lado a otro).Se trataba de una entrevista para una revista (que nunca vimos, así como las que nos hicieron y harían para televisiones y periódicos de la región) Dos mujeres preguntaban, nuestra traductora al español nos transmitía (no recuerdo su nombre, espero ayuda para poder ponerlo aquí) y nosotros respondíamos. La pregunta que me hicieron fue referente a las comidas de la región, por supuesto que hablé maravillas de su arroz plov… y todos tomaron parte en esa respuesta.Yo me admiraba de la buena memoria que debían tener esas dos mujeres pues no tomaron ninguna nota y sobre la mesa no se veía ningún magnetofón. Después la traductora nos dijo que “el móvil” que había sobre la mesa no era tal, sino una grabadora.Sesión de fotos, suponemos que para la revista que nos acababa de entrevistar. Digo “suponemos” porque lo cierto es que recibíamos muy pocas explicaciones: hay que posar… y se posaba; todos al coche… y allí íbamos sin preguntar ¿para qué? De allí nos dirigimos al Museo de Lenin donde se celebraría una reunión con su director para negociar la entrega del cuadro de Emili Parejo por parte de Isabel.Visitamos después el museo Antes de marcharnos, volvimos a encontrarnos con el director para tomar un té en la cafetería del propio museo.A la salida José se fue con Dima y quedamos en encontrarnos en el mismo punto donde nos había dejado el coche. Comenzamos por visitar las oficinas de Iana, Julia y Serguey, en un edificio anexo al museo.Después aprovechamos para visitar el barco en el que Lenin fue deportado. También había sido usado por el heredero del último Zar. Cuando entramos lo primero que vimos fue una mesa con una silla que tenía un abrigo (…¡un abrigo!... y nosotros en manga corta) Isabel y yo pasamos a la planta inferior mientras Emma, Gloria y Jonás se paseaban por la cubierta superior. Al salir vimos que la silla ahora estaba ocupada por una mujer… que vendía entradas… ¡nos habíamos “colado”!A la hora convenida nos encontramos y subimos al coche. Allí nos dijo José que teníamos poco tiempo así que no nos podíamos cambiar de ropa y, además, teníamos que elegir entre comer o visitar la casa/museo del pintor que tanto nos recomendó la traductora (la casa era una barraca). Impusimos el cambio de ropa, maquillajes y demás ¡en 15 minutos!, suprimimos el museo y optamos por comer a la carrera. De allí fuimos a comer a la cantina. El menú era el mismo de todos los días. Jonás nos iba aconsejando sobre los platos que estaban ricos… TODOS… él le gusta todo así es que no nos servía de referencia.Vuelta a casa a ponernos preciosísimas para el evento que nos esperaba. Isabel se puso… “despampanante” y yo le comenté que, de haberlo sabido, me hubiera llevado el vestido de nochevieja (Jonás se partió de risa al oírme y aprovechaba cualquier ocasión para recordarlo)Antes de la inauguración hubo entrevistas para la radio, televisión y prensa en las dos salas: donde estaban las acuarelas de Jonás y la sala grande. La inauguración, propiamente dicha, comenzó con la audición de una pieza tocada con violonchelo. El resto del tiempo tuvimos música española de fondo: “El concierto de Aranjuez”; la guitarra de Paco de Lucía y otras melodías que Antonio había enviado a Iana para la ocasión.Al violonchelo le siguió la presentación de los pintores y las palabras de:- la representante del Ministro de Cultura- el Vice-Alcalde de Krasnoyarsk- Representante del departamento de relaciones internacionales- Presidente de la asociación de Pintores y escultores de Krasnoyarsk- Iana nos hizo entrega de un diploma a los pintores presentes en el acto- Discurso improvisado de José, hablaba en alemán y Dima lo traducía al ruso- Isabel: haciendo entrega del cuadro con un discurso que preparó en España y que le tradujo al ruso un albañil que había trabajado en su casa.- Después hablé yo; había preparado el discurso en español, alguien del museo lo había traducido al ruso y Dima y yo nos pusimos de acuerdo en leer cada párrafo en español (yo) y ruso (Dima) como si de una traducción simultánea se tratara.- Palabras de agradecimiento de JonásCuando terminaron los discursos, Yana nos sorprendió con un baile acompañada por su pareja habitual en estas lides.Entre los asistentes a la inauguración pudimos ver muchos “amigos”: Balera Kudrinski, el director de cine y el fotógrafo que estuvieron en su casa el día de la reunión, el otro pintor llamado también Balera, los españoles del intercambio universitario, otro artista que había pasado tiempo en Cuba y sabía hablar en español…Todas estas personas, los invitados oficiales, subieron a la planta de arriba de la asociación para tomar unos zumos, aguas (con gas, claro), “champán ruso” y comer algunas cosas que Dima había recogido en la cantina.Todavía seguían haciendo entrevistas a José, creo que no quedó un solo periódico que no hablara con él.Pasamos por la Galería de Valentina y fuimos obsequiados con unos tes y cafés con canela… ¡deliciosos!Volvimos a casa dispuestos a hacer las maletas pues al día siguiente saldríamos para Nazarovo. Con las maletas más o menos hechas, nos reunimos en la cocina (nuestro “cuartel general” en la estancia en Krasnoyarsk). Ya habíamos descargado toda la adrenalina, fuera los nervios (que la verdad es que no fueron muchos) y las tensiones… sólo quedaba reírnos y reírnos y reírnos……… ¡qué bien que lo pasamos! Esta fue llamada “la fiesta del pijama” que culminó con unas fotos en la cama: Isabel programaba el disparo retardado y salía corriendo a meterse en la cama… pero no siempre llegaba a tiempo…