Un "picasso" que esconde otro "picasso"

El Museo Guggenheim de Nueva York ha descubierto una nueva obra de Picasso que se escondía bajo Mujer planchando, obra maestra realizada por el artista malagueño en 1904 y que ha sido durante muchos años un icono de su Periodo Azul.
Tras varios estudios con infrarrojos y rayos X realizados en los últimos años, los conservadores del museo han podido demostrar cómo la pintura contenía un retrato subyacente de tres cuartos que representa a un hombre con bigote, aunque todavía no se ha podido confirmar su identidad.
Es conocido que Picasso, igual que muchos artistas de la época, reutilizaba sus lienzos, en especial en el momento de realizar esta obra, cuando apenas contaba con 22 años. Esta es la teoría que de momento sustentan los expertos del museo.
Una sombra...
Fue en 1989 cuando por primera vez fue detectada la sombra oculta de este hombre hasta que ahora, después de años de limpieza y restauración, ha sido expuesta en el Museo en la exposición Picasso. Blanco y negro, que acaba de inaugurar el museo neoyorquino y que se puede visitar hasta el 23 de enero de 2013. Esta figura ha llamado la atención durante todo este tiempo a muchos expertos e historiadores del arte.
La jefa de Conservación y subdirectora de la Fundación Solomon R. Guggenheim, Carol Stringari, ha confirmado la autoría del dibujo subyacente, basándose en la calidad de la pintura, la forma de las pinceladas y el parecido científico con otras pinturas de Picasso de la misma época.
¿Un autorretrato?
Sin embargo, los eruditos, conservadores y restauradores aún no están seguros de la identidad del retratado. Diversas teorías
se han propuesto, discutido y, finalmente, desestimado. Al principio se
pensó que podría ser un amigo de Picasso (Benet Soler), a la sazón
sastre de Barcelona, un par de artistas amigos del genio (Ricard Canals y
Mateu de Soto) e incluso se ha llegado a sugerir que se trata de los
primeros trazos de un autorretrato.
