El Museo Reina Sofía presenta al Dalí esencial

El l Museo Reina Sofía (Madrid) presenta desde este dábado, 27 de abril, una gran exposición dedicada a Salvador Dalí (Figueres, 11 de mayo de 1904 - 23 de enero de 1989), una de las muestras más importantes de la temporada y una de las más completas realizadas hasta el momento del genio catalán.
Con más de 200 obras (no se pierda nuestra Fotogalería) procedentes de algunos de los museos más importantes del mundo, la exposición Dalí. Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas refleja al Dalí global, aquel pintor, pensador, escritor y creador de una particular visión del mundo que supo interpretar como pocos el papel cambiante del artista en la nueva sociedad de consumo y entender como nadie la importancia de los medios de comunicación, la publicidad y lo popular. “Aunque posiblemente una de sus mejores obras sea su propia biografía. Ese personaje que creó ha generado mucho ruido, mucha anéctoda y por eso queríamos volver al Dalí esencial, al artista que es una figura fundamental en el arte del siglo XX”, comenta Manuel Borja-Villel, director del Museo Reina Sofía de Madrid.

Nunca vistas
Procedente del Centre Pompidou de París, donde consechó un enorme éxito, la muestra incluye, además, una treintena de obras que nunca antes se han visto en España. Entre ellas destacan Alucinación: seis imágenes de Lenin sobre un piano, 1931 (Centre Pompidou, París); El Ángelus de Gala, 1935 (The Museum of Modern Art, Nueva York); Bañistas, c. 1928 (The Salvador Dalí Museum, St. Petersburg, Florida); Niño geopolítico contemplando el nacimiento del hombre nuevo, 1943 (The Salvador Dalí Museum, St. Petersburg, Florida), o Symbole agnostique (Símbolo agnóstico), 1932 (Philadelphia Museum of Art, Philadelphia).
Dalí. Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas cuenta con secciones que contienen, además de pinturas y dibujos, material documental, fotografías, manuscritos del propio Dalí, revistas, películas y filmaciones de enorme importancia para entender el complejo universo del artista.
El período surrealista constituye el núcleo de la muestra y hace especial hincapié en el método paranoico-crítico desarrollado por el artista como mecanismo de transformación y subversión de la realidad.
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Recorrido por la esencia de Dalí
Del vidrio de multiplicar a la putrefacción y Autorretratos. La
exposición comienza con una sección dedicada a las primeras obras de
Dalí, en la que predominan los elementos que marcaron su infancia, como
su familia y su entorno. En la segunda sala se incluyen algunos
autorretratos, la visión que tuvo de sí mismo y la que construyó en
distintos momentos de su vida.
La miel es más dulce que la sangre. La
llegada del artista a la Residencia de Estudiantes a finales de 1922 y
su encuentro con, entre otros, Federico García Lorca y Luis Buñuel
—con quien colaboró en la película Un perro andaluz (1929)— lo
vincula a la Generación del 27, que agrupa poetas, escritores, pintores
y cineastas. En este momento, Dalí se inspira cada vez más en las
vanguardias y coquetea con diferentes “–ismos”, como el cubismo, el
fauvismo o el futurismo.
Surrealismo. Es un
momento presurrealista en el que se observan influencias de Masson,
Bataille, Miró y Picasso. Aquí Dalí desarrolla su método
paranoico-crítico, con el que revoluciona el surrealismo y que centra
esta sección de la muestra, con la presencia de grandes obras como El Gran Masturbador (1929), La persistencia de la memoria (1931), Guillermo Tell (1930) o El Espectro del Sex-Appeal (1934).
El Ángelus. La relectura que el artista hace de El Ángelus
(1857-59) de Jean-François Millet. La obsesión del pintor por esta
obra hace que sea protagonista no solamente de sus trabajos pictóricos y
objetos, entre 1929 y 1935, sino también de diversos proyectos
teatrales que finalmente no ven la luz.
El rostro de la guerra y Surrealismo después de 1936. A
partir de 1936 y huyendo de la Guerra Civil española, Dalí y Gala
pasan la mayor parte del tiempo en Francia, exceptuando algún viaje a
los Estados Unidos e Italia. Por otra parte, aunque no deja de
experimentar con la construcción de objetos surrealistas —anunciados
formalmente en 1931—, no es hasta la celebración en 1936 de la
Exposición Surrealista de Objetos, en la galería Charles Ratton de
París, cuando se oficializa esta nueva forma de expresión del
surrealismo.
América. El inicio de la
Segunda Guerra Mundial lleva a Dalí y Gala a exiliarse a Estados
Unidos, donde residen ininterrumpidamente entre 1940 y 1948. El
conflicto internacional y la catástrofe nuclear de Hiroshima y Nagasaki
transforman profundamente su obra. A mediados de esta década, empieza
su etapa mística y nuclear, cuyo corpus expone en su Manifiesto Místico,
caracterizado por el tratamiento de temas religiosos y de aquellos
relacionados con los avances científicos de la época, mostrándose
especialmente interesado en los progresos referentes a la fusión y
fisión nucleares.
La vida secreta. Treinta dibujos originales que sirvieron para ilustrar su autobiografía La Vida Secreta de Salvador Dalí,
un texto magnífico escrito e ilustrado entre 1941 y 1942, y a menudo
considerado por la crítica como el mejor libro del artista, se muestran
en esta sección. Se trata de piezas que no pudieron verse en la
reciente muestra del Centre Pompidou de París.
Escenarios. Dalí se
considera a sí mismo como un artista eminentemente teatral. Esta
afirmación no se manifiesta únicamente a través de su personalidad,
sino también en la concepción de su obra y de quienes la reciben. Desde
sus incursiones cinematográficas, pasando por la confección de
decorados para ballet y teatro, vemos cómo su maestría e ingenio como
pintor se ponen al servicio de un campo que no le es propio: el del
mundo del espectáculo.
El enigma estético. La
exposición finaliza con esta sección en la que se aprecia cómo a partir
de los años 60 y hasta el final de su carrera, los intereses de Dalí
continúan expandiéndose. Su fascinación por la ciencia y las nuevas
tecnologías se traduce en la exploración de lenguajes de futuro, como
la holografía o la estereoscopía. A la vez, su papel como agitador de
masas se refuerza en los happening y performances que
concibe y protagoniza. Todo ello sin dejar de mirar a la tradición de
los grandes maestros, como Velázquez o Miguel Ángel, a quienes
reivindica repetidamente o a su propio mundo y trayectoria.
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Del 27 de abril al 2 de septiembre de 2013.
Comisarios: Jean-Hubert Martin, Montse Aguer (Madrid), Jean-Michel Bouhours y Thierry Dufrêne (París).
- En colaboración con la Fundació Gala-Salvador Dalí, Figueres, y el Salvador Dali Museum Saint Petersburg (Florida).